Fisioterapia es el empleo de métodos físicos con fines terapéuticos. La cinesiterapia, una de sus ramas, se define como el uso del movimiento para producir efectos sanadores o recuperatorios.
viernes, 01 de julio de 2011
Antes de empezar la carrera ya era practicante de Taiji quan y al estudiarla me di cuenta, que a las técnicas que nos enseñaban les faltaba un elemento cohesionador. Al recibir un paciente el alta médica, el único consejo que recibe del sanitario es “haga vida normal” cuando lo que ocurre habitualmente es que no hay nada normal en lo que hacemos con nuestra vida.
Si agrupamos en un lado las lesiones deportivas y las traumáticas, en el otro lado lo que nos queda, son las lesiones que nos ocasiona nuestra “vida normal” por que en este lado lo que nos encontramos son: dolores o síndromes, producidos por tensión postural, estrés, sobrecarga, movimientos repetitivos, exceso de solicitación, excesiva actividad, falta de sueño o una explosiva combinación de varias.
La fisioterapia convencional tiene respuestas para recuperarte de las lesiones, pero no se plantea preguntas como… ¿qué hacer para no recaer en lo mismo? Tenemos que distinguir entonces entre una fisioterapia de la rehabilitación, de otra de la prevención.
Aquí es donde el taiji y el qi gong, pueden dar respuestas a preguntas como: vale, ahora ya no me duele, pero ¿qué puedo hacer para que no me vuelva el maldito dolor?
Precisamente, la función del dolor es avisarnos del desajuste en la relación que tenemos con nuestro cuerpo.
Hay que dar el salto de una fisioterapia patológica a una Fisioterapia humanista.
La fisioterapia del futuro tiene que mirar menos en poner parches y hacer remiendos a una sociedad de enfermos y menesterosos, para enfocarse más en propuestas preventivas que mejoren la calidad de vida y alivien las cargas de nuestro ritmo desquiciado.
Taiji y el qi gong forman parte de un sistema completo de salud que atiende los fenómenos físicos y mecánicos presentes en otras técnicas gimnásticas, con una filosofía de vida que engloba los factores emocionales, mentales y hasta espirituales que componen el individuo.
Su técnica se basa en la armonización de la persona en su completa expresión, de ahí que pueda llegar a influir beneficiosamente en todos estos aspectos.
Como ejercicio físico, tiene todas las ventajas del entrenamiento aeróbico: aumento progresivo de la capacidad pulmonar, trabajo cardíaco saludable sin sobrecarga, mínimo riesgo de lesiones, tonificación y estiramiento muscular, combinado armoniosamente debido a sus movimientos amplios y expansivos, aumento de la circulación de retorno…
También favorece la secreción de endorfinas y encefalinas, lo que influye favorablemente en el estado de ánimo.
Es una gimnasia de auto conocimiento que promueve la concienciación corporal, con la reeducación postural, ya que si tomamos conciencia de nuestro cuerpo, podemos modificar favorablemente la postura y sus deformaciones. Aquí puedo decir como profesional, que he visto más cambios reales en cuanto a deformidades raquídeas, en alumnos que asisten a las clases con regularidad, que en pacientes solo tratados con técnicas osteopáticas y fisioterápicas.
Basándose en unos principios básicos como:
1.- Alineamiento postural, que minimiza el esfuerzo de sostenernos y mejora el rendimiento al movernos por el espacio.
2.- Enraizamiento, que es la óptima relación del cuerpo entre la fuerza de gravedad y la tierra, nos va a aportar solidez y confianza.
3.- Relajación de toda la estructura. Esto nos lleva a la sensación gratificante de percibir firmeza y serenidad al mismo tiempo.
4.- Equilibrio. Como consecuencia de estos tres puntos, el organismo entra en armonía con las fuerzas de su entorno.
Además de todo esto, la gran baza que nos aporta la práctica de taiji y qi gong; solo presente en estas técnicas, es el trabajo con el qi. Qi gong se traduce como entrenamiento o desarrollo del qi. El qi es la fuerza vital, la chispa energética, lo que nos hace estar vivos y es común a todos los fenómenos en el Universo, desde las galaxias, a las partículas subatómicas. Todo está bañado y cohesionado por un Qi Universal, que se mueve con unas leyes muy precisas de equilibrio, basadas en el conocido principio del yin yang.
Partiendo de este postulado, la práctica de estas técnicas produce una mejora en nuestra capacidad vital, cardio circulatoria, respiratoria… pero también, una mayor relación e interacción con el entorno, a la vez que nos abre una perspectiva de la visión del mundo más amplia y más coherente.
Destacar por último, como alrededor del estudiante tenaz se va produciendo un desarrollo personal, una transformación positiva y una madurez psico emocional, que hemos podido apreciar tanto alumnos como profesores, en nuestras convivencias a lo largo de todos estos años.
Más Información en:
www.taichivalencia.com
JAVIER MIÑANA
Fisioterapeuta Osteópata Profesor de Taiji quan